Que el iPad, al menos de momento, no va a sustituir al ordenador de sobremesa creo que ya está más que dicho y demostrado, incluso por mi mismo. Hará cosa de un año, por un problema con el MacBook Pro, estuve durante una semana entera trabajando con el iPad mientras reparaban el Mac. El resultado fue horrendo. La muñeca derecha terminó dolorida de estar yendo con el dedo de un lado para otro para hacer una simple acción como copiar/pegar. Fue todo un suplicio aguantar toda una semana sin el Mac.
Todo esto que os cuento fue con el iPad 1, acababa de salir a la venta y todavía se leía por muchos sitios que probablemente con un iPad se podría hacer todo lo que haces normalmente en el día a día con un portátil u ordenador de sobremesa. Pero esto ha quedado claro que es imposible. Supongo que será cuestión de trabajos, pero al menos a mi no me servía. Tuve que posponer muchos asuntos para cuando tuviera de nuevo el Mac.
Hoy en día no se me ocurriría volver a realizar el experimento, está muy claro que el iPad no es el sustituto de nada, pero sí que es el complemento ideal para el día a día. Ahora no podría estar sin él en la oficina, por muy puntual que sea el uso que le doy.
¿Qué usos le doy?
Principalmente, es mi apoyo para realizar pequeñas tareas de las que el Mac no tenga que depender. Es decir, por poner un ejemplo simple, la app de Skype siempre la he utilizado en el Mac, pero cuando estás todo el día con InDesign, Photoshop y demás mastodontes se agradece quitarle trabajo y reasignar esos recursos a la tarea con la que estés en ese momento. Por esto, ahora Skype siempre está abierto en el iPad, es con lo que nos comunicamos internamente en la empresa y cumple su función perfectamente desde el iPad, sin ningún problema.
Este ejemplo me vale para otras muchas aplicaciones que he dejado de tener abiertas en el Mac para tenerlas en el iPad; Twitter, gtalk, gestión de correo electrónico, etc. Ahora todo esto lo hago desde el iPad. Al igual que los asuntos personales.
¿Qué más podría hacer con él?
Pues lo que se te pase por la cabeza, solo tu pones los límites. Según de que dependas en el trabajo lo podrás utilizar para unas cosas u otras. A mi personalmente me viene genial para tomar notas mientas hablo por teléfono, plasmar algunas ideas dibujando en la pantalla para que luego no se esfumen, tomar anotaciones de los puntos clave en las reuniones, etc., así un sin fin de posibilidades que, como he dicho antes, solo se limitará a tu imaginación.
Actualmente con la cantidad de apps que tenemos a nuestro alcance, cada vez es más fácil realizar ciertas tareas. Tan solo hay que probar durante unos minutos Photoshop Touch, una app impresionante que pocos nos imaginábamos que llegaría al iPad, al menos algo que fuera tan completo y elaborado como han conseguido los chicos de Adobe.
Conclusión
Si tienes un iPad, lo ideal es que seas tu mismo quien experimente. Llévatelo unos días a la oficina e intenta gestionar ciertas tareas que creas podrías hacer de forma continua desde él. Cada persona es un mundo y cada puesto de trabajo también, por eso, no hay nada mejor que cada uno pruebe y vea si el iPad sería un buen complemento para el trabajo del día a día.
Para mi si lo es, sin duda.